domingo, 7 de diciembre de 2008

¿De qué celebramos el 30 cumpleaños?

Eso es lo que muchos se tendrían que preguntar el sábado pasado, ya que según el último barómetro del CIS el 70% de los encuestados poco o casi nada la Constitución, sin embargo, el 52% cree que hay que reformarla, pero ¿cómo vas a reformar algo que no conoces?

Cierto que muchos hablan de la justicia y el endurecimiento de las penas, cosa que me alegra, porque significa que en el fondo la gente no es indiferente a los casos como De Juana y sus compinches.

Lo primero que hay que hacer con la Constitución es cumplirla, sobre todo en las autonomías donde gobiernan los nacionalistas. Lo segundo que habría que hacer es conocerla y por último, analizarla y reformarla.

Como comenta Luis del Pino, ¿de qué serviría reformarla si luego no se cumple? Es cierto, hoy en día, la Constitución en algunas zonas es papel mojado, porque ni siquiera el Tribunal Constitucional cumple su misión.

Ahora bien, ¿en qué sentidos se puede reformar? Pues además del manido tema de la sucesión a la Corona, podemos empezar a realizar una verdadera separación de poderes, sobre todo en el tema de la justicia donde se cometen atrocidades como el nombramiento de los miembros del CPGJ, aunque sé que esto no viene en la Constitución si no que se desarrolla con leyes posteriores.

También podríamos borrar el título octavo, capítulo tercero que se introdujo para dar el gusto a los nacionalismos y que así no se echaran al monte, creo que después de treinta años vemos dónde están, escalando cada vez más alto.

La verdad es que no voy a seguir, ya que hay propuestas de reforma por parte de asociaciones como la Fundación DENAES o la plataforma por una reforma constitucional que podeis ver en la parte de los enlaces.

Por último sí que quisiera contribuir a que se conociera un poquito más la Consitución, así que os dejo enlace para que la podais descargar en pdf: Constitución de 1978.