viernes, 21 de mayo de 2010

Elecciones anticipadas, ¿para qué?

Desde hace unas semanas se hala mucho de anticipar las elecciones, es más, CiU lo pide, la COPE lo promueve, el PP en su línea blanda-rajoyista-de-no-molestar no se atreve y Rosa Díez jalea más que el resto del hemiciclo junto.

Ahora bien, la situación no es tan "fácil" como parece pues España está intervenida de facto por la UE, ¿o alguien cree que Z hubiera tomado estas medidas de recorte por voluntad propia? Pues no, quien le aprieta las tuercas al presidente es la presidenta de los que pagan la fiesta, Merkel, y los alemanes, junto con llamadas de un moreno yanqui.

Por tanto, habría que recuperar nuestra política económica, pero aquí está el problema y es que la política sólo es una, reducir el déficit del estado. Esto se puede hacer de dos maneras: bien o como lo hace el gobierno actual.

Además, hay que tener en cuenta que sólo hay dos partidos con opciones de gobernar, como se suele decir, PP y PSOE. El PSOE actual, es decir, Z sería más de los mismo y, por desgracia, creo que volvería a ganar las elecciones a día de hoy, por mucho que digan los sondeos y encuestas lo contrario.

La opción de que el PSOE, cambiaara de candidato es harto complicado, ya que Z se ha encargado de ir moldeando el partido a su imagen y semejanza. El único con opciones sería Pepiño, a quien las cosas como son, no le está temblando el pulso al parar inversiones en infraestructuras.

En cuanto al PP, una alternativa a Rajoy sería todavía más complicada ya que quien controla el aparato del partido puede asfixiar toda voz discordante. Sin embargo, Rajoy sí que se atrevió a proponer una reducción de ministerios y una revisión en las subvenciones a partidos, sindicatos y demás chupócteros. Esto no es suficiente, deberían eliminarse, pero al menos es un comienzo. Mariano te tomo la palabra.

Concluyendo, salvo que las elecciones las ganara un partido con un programa serio de recortes y austeridad, el resto sería perder el tiempo, más valdría quitar al gobierno actual y poner al mando a un delegado alemán, por lo menos nos ahorraríamos al cejas y a sus palmeros, digo, ministros.