martes, 4 de enero de 2011

Cascos o la falta de democracia interna

El caso de Francisco Álvarez Cascos lleva coleando desde el verano y por fin parece que en parte se ha resuelto de la peor forma posible, por un lado imponiendo mediante el sistema más usado en España como es el dedazo y con la baja de Cascos en el partido del que fue secretario general y ministro de unos de los mejores gobiernos de la democracia.

Muchos comentan que lo de Cascos es una pataleta por no haberle dado la candidatura a él y en parte tienen razón, aunque más que pataleta es un arranque del temperamento asturiano al sentirse traicionado.

¿Cuál es el problema? Pues es el problema se llama Mariano Rajoy Brey. Si seguimos la secuencia de los hechos el primer error garrafal fue el no convocar un congreso extraordinario ya que el PP de Asturias se plantó y dijo que no quería a Cascos mientras que muchos militantes sí que deseaban que fuera él el candidato. Con lo cual, lo mejor hubiera sido que los propios militantes y afiliados decidieran a quién querían votar.

El segundo error fue prometer a Cascos que el candidato sería él, ya que si das tu palabra y usas la jerarquía para imponer a una persona no puedes en el último momento y por la puerta de atrás darle la patada. Rajoy tiene muchos cadáveres en su armario y el problema es que empieza a oler demasiado. Rajoy recuerda cada vez más a Zapatero el cual ha limpiado el PSOE de todo aquel que pudiera hacerle sombra o lo ha sabido domesticar cual perrito faldero.

En cuanto a la candidata final, respetando mucho a los ovetenses, a esta señora no la conoce nadie y además sus primeras palabras han sido para echarse a temblar, “sin las siglas del partido ningún nombre es nada”. Básicamente si presentas al pulpo Paul sacaría los mismos votos que esta mujer, eso dice mucho del carácter interno del PP y de su candidata.

Rajoy ha dejado escapar una vez más la oportunidad de demostrar que confía en las personas que forman el PP y posiblemente Cascos pueda arrastrar a más votos y personas de las que el propio Mariano cree, en mayo se verán los resultados.