jueves, 17 de febrero de 2011

Anarquía

Hoy quería comentar un trabajo realizado por Ángel Martín Oro, colaborador de Libertad Digital y autor del blog Procesos de aprendizaje.

En él trata el tema de la anarquía desde la dos perspectivas, la primera sería la que se entiende por la corriente mayoritaria que es el caos y el desorden, este anarquismo podríamos llamarlo clásico, es el que hemos vivido incluso en España con la CNT-FAI hace ya muchos años, ya que hoy en día siguen existiendo tales organizaciones, pero su peso es realmente bajo. Esta anarquía es más bien una filosofía ácrata, es decir, sin orden, ni ley, ni propiedad privada, ni ninguna institución salvo el individuo aislado, lo cual es imposible.

Ante esta visión existe otra derivada del verdadero individualismo como diría Hayek y el orden espontáneo, ya que anarquía o lo que se ha llamado la corriente anarco-capitalista (ancap) significaría sin Estado, pero con un orden espontáneo al margen de éste, en el cual existieran distintas agencias de justicia, seguridad, etc que cumplirían las funciones que todo liberal clásico toma como básicas en un Estado mínimo.

Han existido ejemplos de este orden sin Estado en la antigüedad como el Israel de los jueces, anterior a la instauración de los reyes, o las ciudades-Estado griegas, que aunque tuvieran Estado, eran de un tamaño realmente pequeño y actualmente, en el trabajo, toma como ejemplo a Somalia que sí bien es verdad que no es un país del primer mundo, sí que hay que tomar como ejemplo su mejora relativa con respecto a los países que lo rodean.

Es complicado a día de hoy una sociedad sin Estado, pero quería resaltar unas palabras en las que dice: "En anarquía puede existir un sistema de normas e incluso de agencias coercitivas que ejecuten esas normas, de carácter privado y descentralizado." Es decir, como él mismo comenta, el "Estado se puede definir como una agencia o autoridad poseedora del monopolio territorial sobre el uso de la fuerza".

Frente a esto, un sistema ancap (para diferenciarlo de la anarquía de Bakunin), sería descentralizado en las que distintas agencias competirían por un mejor sistema de justicia en el que se buscaría un castigo al delincuente y una parte muy importante la restitución del daño causado a la víctima o a sus allegados.

Aunque sería salirse un poco del tema, la piedra angular de un sistema sin Estado sería el tándem seguridad-justicia, y en el tema de la justicia Rothbard comentaba en un artículo la justicia desde un punto de vista libertario en el que las víctimas de crímenes, es decir, sobre las cuales se ejerciera la violencia, podrían pedir a este tipo de agencias desde un castigo a una simple compensación. Ya digo que sería dar un paso más allá, pero si se hace un razonamiento desde estos principios se llega a una sociedad sin Estado.