jueves, 11 de agosto de 2011

Dejación de funciones

Así es como podríamos definir lo que ocurrió en París hace unos años, lo que ha ocurrido en España y sigue ocurriendo y lo que desde hace un par de días se está produciendo en Reino Unido. No voy a entrar en analizar las causas de la violencia en los tres casos, ya que son distintas, pero sí que tienen en común que este brote de violencia y de ataque a la vida y la propiedad de otras personas no ha sido sofocado por el Estado.

Pero, ¿por qué digo esto? Pues bien, porque una definición escueta del Estado sería: "organización coercitiva que ejerce el monopolio de la fuerza en un área geográfica determinada y ostenta el poder sobre su habitantes" (Liberalismo. Una aproximación. Escrito por David Boaz).

Es decir, posee el monopolio del uso de la fuerza para mantener el orden y la ley. Pero en los casos anteriormente citados o ha dejado de ejercer su función de forma deliberada como en España o simplemente se ha visto desbordado por la situación.

Por tanto, desde un punto de vista liberal y minarquista habría que replantearse el actual Estado del bienestar, en el cual dicho Estado sufre una gran hipertrofia burocrática interviniendo en todos (o casi) los ámbitos de nuestra vida y friendo a los contribuyentes presentes y futuros a impuestos y regulaciones mientras que su función más básica no la cumple.

Para más inri, es muchos casos los ciudadanos no pueden defenderse ya que la posesión de armas está prácticamente prohibidas lo cual deja a estos totalmente indefensos ante los delincuentes que les atacan con total impunidad.

Enlaces relacionados:

Un gran fracaso del Estado, por Carmelo Jordá