sábado, 31 de diciembre de 2011

Mal camino

Las primeras medidas toman un camino entre la reducción del gasto del Estado y aumento de la intervención a través de los impuestos. Hay una consideración previa, y es que el déficit es mayor del que decía el PSOE, pero tampoco ha pillado por sorpresa ya que FUNCAS lo venía avisando.

Ahora las medidas se puede dividir en recortes o congelación, es decir, la vía del gasto y la subida de impuestos, es decir, vía de los ingresos. Los primeros hay que aplaudirlos, pues van en la buena dirección, aunque se queden cortos. Por ejemplo, la subvención directa a partidos, sindicatos y patronal se reducen al 20%, ¿nada más? Y el restante 80%, ¿por qué se mantiene? Eso sin contar las subvenciones indirectas a través de cursos, EREs, fundaciones, ONG, etc.

Otra cuestión es el de los funcionarios, ya que la tasa de reposición cero es un buen comienzo, pero hay que reducir los que sobran, sean del tipo que sean. Lo que no puede ser es que los que lo son por oposición sean intocables y totalmente improductivos y otros aunque no sean trabajadores por oposición, sí que lo sean. Por tanto, hay que orientar los incentivos igual que una empresa (privada). Además, hay que tener en cuenta las duplicidades y gastos a nivel autonómico, que son uno de los grandes males del actual estructura del Estado.

Por tanto queda recorrido para rebajar el gasto sin tocar si quiera el endiosado Estado del Bienestar. Todo esto para qué, pues para no tener que llegar a la segunda parte, la subida de impuestos, esos que Rajoy decía que no iba a tocar, ni hacia arriba, ni hacia abajo. Cuanto más altos son los impuestos, menos espacio queda para la sociedad, para el individuo que crea y genera riqueza. Es todo un despropósito subir el IRPF y el IBI, ya que penaliza el trabajo y el ahorro que tanto necesitamos.

Ojalá me equivoque y sea una subida temporal como dijo Soraya reiteradas veces, pero es fácil subir impuestos, bajarlos es otro cantar. En las próximas semanas veremos las reformas laboral y financieras. De aquí a marzo queda mucho.