miércoles, 18 de abril de 2012

Autonomías: centralismo o federalismo

Parece que aunque tímidamente parece que se ha abierto el debate sobre las autonomías. La verdad es que, los políticos en general no están por la labor de hacer un cambio profundo de las mismas por tanto salvo parches, todo quedará en nada.

Ahora bien, si se quiere dar una solución real, se plantean principalmente dos alternativas. La primera sería la eliminación de las mismas. Esto aligeraría bastante el Estado, reduciría el número de funcionarios, políticos, cargos a dedo, liberaría recursos tanto humanos como materiales en forma de edificios, coches oficiales, etc. Principalmente en esa casta de burócratas y mandos intermedios. Es decir, los médicos y profesores no van a desaparecer, las competencias que ostentan las comunidades pasarían al estado central. Es más, no sería necesario aumentar los funcionarios del mismo ya que hasta hace unos años ya las tenían y después de la descentralización lejos de disminuir el número de funcionarios a aumentado. Además, esto es coherente con la constitución si ella exige igualdad de servicios públicos para todos los ciudadanos.

La centralización y eliminación de autonomías tiene la desventaja de que la mínima competencia legislativa y fiscal desaparecería, aunque siendo realistas, salvo en Madrid en pocas o ninguna se ha utilizado dicha capacidad para avanzar en medidas liberalizadoras y captadoras de personas y empresas generadoras de riqueza y bienestar real.

La segunda alternativa es el federalismo, ésta se vería con mejores ojos desde un punto de vista liberal, ya que descentraliza totalmente el poder y capacidad tanto de gasto pero también de recaudación de impuestos. Es decir, cada autonomía tendría la capacidad total de establecer los impuestos que quisieran para ofrecer los servicios que crean convenientes. Por tanto, acabaríamos con la famosa "solidaridad" territorial, que no es más que una redistribución forzosa entre autonomías.

Pero esta opción tiene un pequeño problema, y es que ¿veis a algún presidente haciéndose cargo de su deuda y competencias sin la teta del Estado central? ¿Qué haría el muy nacionalista Mas que después va pidiendo hispabonos? ¿Qué ocurriría si acabamos con el cupo vasco? ¿Cómo haría Griñán para continuar con sus mantenidos y sus PERes y su telaraña denunciada día tras día por Pedro de Tena?

De hecho creo que el federalismo sería la vía más rápida para volver a la centralización del Estado y encima sin las protestas de nacionalistas y despilfarradores, si no poniendo sus vergüenzas al desnudo. ¿Qué opináis vosotros?