jueves, 27 de septiembre de 2012

Un modelo realmente liberal

Llevamos unos cuantos años en crisis, además día sí y día también estamos pendientes de si nos rescatan o no, o compran deuda y Rajoy se da un pico con Merkel y todos contentos. Además, ahora el gobierno nacionalista-chupóctero se quiere independizar con nuestro dinero, por supuesto. Para más inri, nos suben los impuestos como si fuéramos los países nórdicos, pero con una regulación a la altura de países africanos.

Después de este párrafo lo único que se le ocurre a uno es salir corriendo y no mirar atrás como en Sodoma y Gomorra. También, muchos se preguntan si hay alternativa a tanta intervención a tanta regulación a tanta subida de impuestos. La respuesta es que sí, un sí rotundo. Para ello, un grupo de liberales españoles cercanos o miembros del Instituto Juan de Mariana, coordinados por su presidente, Juan Ramón Rallo, han escrito Un modelo realmente liberal.

En él, dan soluciones y alternativas concretas, se alejan de ideas generales y abstractas, para meterse de lleno en temas como impuestos, regulaciones, subvenciones, medio ambiente, propiedad intelectual, etc. Además, como el liberalismo no es sólo economía como algunos piensan, hablan de políticas de discriminación positiva, drogas, prostitución, aborto o eutanasia.

El libro en papel, según el blog del propio Rallo, sale este mes, o ha salido. También  lo podéis comprar en formato electrónico, lo que sí os advierto es que en Casa del libro, donde yo lo compré, tenéis que utilizar Adobe Digital Editions que sólo se puede instalar en windows o Mac o usar wine si utilizáis Linux, como me ocurre a mí.

lunes, 17 de septiembre de 2012

¿Izquierda o derecha? Socialismo

Como ya decía Hayek en su dedicatoria del que posiblemente sea uno de los libros con mayor difusión de la Escuela Austriaca, Camino de servidumbre, a lo socialistas de todos los partidos. Yo daría una vuelta de tuerca, ya que, no sólo es que haya socialistas en todos los partidos, si no que todos los partidos son socialistas. Al menos en España, donde los mayoritarios ya sean nacionales o nacionalistas, porque que Convergencia esté integrado en el ELDR me parece una broma de mal gusto o dice mucho del ELDR y la Internacional liberal.

El español medio y todos los medios de comunicación están siempre en la dialéctica de derecha e izquierda están la izquierda representada por IU y PSOE y la derecha por el PP. Se acabó el tema, son referencias espaciales y además relativas entre ellas. Ya pueden IU y PSOE echarse al monte o el PP "adelantarlos" por la izquierda que cada uno mantiene la misma posición con respecto a los demás. 

Esto da lugar a varios problemas, uno es que el ansiado viaje al centro del PP nunca culmina ya que siempre estará a la derecha del PSOE y no hay más que hablar. Sólo nuevas formaciones como UPyD, SCD, FAC, etc pueden intentar ocuparlos. Es más, lo que estamos viendo estos últimos tiempos en el PP es un desmantelamiento de sus principios e ideas para conseguir el centro, el centro de la nada, como bien analizaba Federico Jiménez Losantos en 1999 en la Ilustración liberal.

El segundo problema es que ¿dónde está el hueco para los liberales? ¿A la derecha? ¿De quién? Si uno piensa rápidamente con estas coordenada políticas, a la derecha del PP estarían formaciones como AES, Fuerza Nueva, Democracia Nacional, España 2000, Falange auténtica, y así alguna más, que poco tienen que ver con los liberales. Es más, he visto carteles de Falange auténtica que parecían de IU o de un sindicato como CCOO o UGT.

Por tanto, es necesario un tercer polo, un tercero en discordia, donde poder ubicarnos. Ya que la representación mental de izquierda y derecha es una línea donde los liberales no tienen, tenemos, cabida. Izquierda y derecha son conceptos anticuados y viciados donde los socialistas de todos los partidos y todos los partidos socialistas se sienten cómodos pero donde la libertad brilla por su ausencia.

Hay que reclasificar a los partidos por su mayor o menor defensa de la libertad y entonces, sólo entonces, podremos empezar a hablar con claridad y con un fiel reflejo de la realidad, hasta entonces, la batalla del lenguaje y la ubicación mental en este mapa será realmente complicada.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Yo también soy independentista

El independentismo, catalán sobre todo, ha conseguido calar cada vez más. Pero no donde ellos posiblemente lo esperaban. En vez de conseguir una Catalunya lliure, han conseguido una Espanya lliure de Catalunya.

El problema real del independentismo no quiere que se logren sus más ansiados objetivos, porque eso tendrían graves consecuencias como bien describe Elentir en su entrada La casta nacionalista de Cataluña no desea la independencia, sino la indepespañolidad. Eso implicaría que de una vez por todas Cataluña sería responsable de su destino. Es decir, tendría que mantener sin la ayuda de la Madrit a su casta. No sólo eso si no que tendría que cargar con su abultada deuda y expulsada de la UE.

Sin embargo, en el resto de España, cada vez más vemos a Cataluña, representada por sus políticos, como esa región que sólo sabe pedir, pedir y pedir. Pero además de pedir al resto, encima hemos de estar orgullosos de que podamos pagar sus embajadas en el extranjero y su coactiva y liberticida política lingüística. Tenemos que pagar ese miniEstado que sueña con ser nación a nuestra costa.

Cataluña, que antaño fue una región próspera, que vive de las rentas, hoy en día cada vez más parece ese hidalgo español del Lazarillo, que vivía de apariencia, simple y llana apariencia. Pues nada, yo estoy con los independentistas, ¡Visça Catalunya Lliure! A ver cuánto tardarían en renegar de esa "libertad".