martes, 23 de octubre de 2012

Nacionalidad y estatalidad

Según el DRAE nacionalidad tiene tres acepciones, de las cuales las dos primeras son:

1. f. Condición y carácter peculiar de los pueblos y habitantes de una nación.
2. f. Der. Vínculo jurídico de una persona con un Estado, que le atribuye la condición de ciudadano de ese Estado en función del lugar en que ha nacido, de la nacionalidad de sus padres o del hecho de habérsele concedido la naturalización.

El problema es que la primera acepción se refiera a nación y la segunda a Estado. El problema es que el concepto de nacionalidad es confuso y apoya la idea de Estado-nación como un todo, cuando realmente son dos conceptos/realidades distintos.

La nación es una unión voluntaria que no tiene por qué está limitada en términos geográficos, aunque la gran parte sí que esté concentrada en una zona determinada, como la mayor parte de la nación española está en la península ibérica, o la irlandesa en una isla o la griega esparcida por unas cuantas de ellas. Pero tampoco se puede negar que viendo programas como Españoles por el mundo, cada españolito que vive Dios sabe dónde, no deja de pertenecer a la nación, a su lengua, tradiciones y símbolos como bandera o himno. ¿Acaso allá donde la selección de fútbol o baloncesto juegan, no van todos los inmigrantes orgullosos de lucir los colores rojigualdos?

Ante este concepto, habría que hablar de estatalidad que sería la pertenencia a un Estado y encajaría perfectamente con la segunda acepción. En el ejemplo propuesto anteriormente un español no deja de tener nacionalidad española mientras puede tener la alemana, inglesa o estadounidense. De hecho, en Estados Unidos, para nacionalizarte tienes que renunciar a la que tengas anteriormente, sin embargo en España es posible tener doble nacionalidad con países sudamericanos, como reconocimiento de nuestra relación pasada, y presente diría yo.

Una vez explicado esto, vamos al tema del nacionalismo. Los nacionalistas reivindican una nación y seguramente hay catalanes que se sienten catalanes, tienen una pertenencia a un grupo formado por la nación catalana y muchos otros catalanes se sienten españoles, una nación que algunos considera que engloba a la catalana y que otros consideran distinta, eso es indiferente. El problema de los nacionalistas es que se les llena la boca hablando de nación, cuando posiblemente ya la tienen, es más, no habría ningún problema en que pudiéramos diferenciar por nacionalidades ya que la propia constitución las reconoce. El problema es que son estatistas, lo que realmente quieren es un Estado propio, además, dependiente del Estado español para lo que les interesa.

Habría que empezar a diferenciar nacionalidad de estatalidad y así poder describir realidades distintas de forma más clara.

Enlaces recomendados:

Teoría del nacionalismo liberal, por Jesús Huerta de Soto
Entradas sobre Nación libertaria por Luis Serrano (@Filmicopez)

domingo, 21 de octubre de 2012

Estado y economía de escala

Uno de los principales argumentos que se utiliza contra la privatización y liberalización de algunos servicios públicos como la sanidad es que debido al carácter estatal se puede aplicar la economía es de escala, es decir, comprar productos para todos los hospitales de España te pone en una mejor situación que hacerlo para unos cuantos en Málaga, Madrid o incluso algunos desperdigamos por la geografía nacional.

Hoy en día, el mundo es globalizado, las empresas son multinacionales ¿Qué sentido tiene decir que un servicio estatal puede aplicar economía de escala y una empresa privada no? Los Estados son monopolios limitados a una zona concreta. Es evidente que Alemania, Francia o EEUU tienen una mayor población y/o superficie, lo cual significa que puede aplicar una posición más ventajosa frente a nosotros a la hora de obtener mejores precios en material sanitario.

Todo esto sin entrar en que gracias a la descentralización de la sanidad, incluso dentro de cada autonomía, como la catalana, cada hospital compra material sin unirse con los demás.

Ahora imaginemos una situación donde la sanidad sea libre y privada, lo cual no significa que las personas se mueran por las calles,, en el cual hubera empresas que compitan entre ella a nivel mundial por ofrecer un servicio sanitario de calidad. ¿Qué problema habría con que la empresa operase en España, Portugal, Italia, Reino Unido...? ¿Cuál sería el límite de su tamaño? Ninguno, bueno, más bien el planeta tierra. Es más, ¿por qué las empresas de sanidad tienen que ofrecer todos los servicios? ¿No podrían especializarse como en India, donde según parece las patología cardíacas son muy comunes, lo que les lleva a especializarse y ofrecer precios bajos a sus pacientes/clientes?

Por último, el carácter monopolístico del Estado y sus servicios, eliminan la competencia, de forma que el principal oferente en todo un territorio no tiene ningún incentivo a mejorar servicios, rebajar costes y precios y bloquear todo el proceso de mercado que nos ofrece la competencia.

PD: Gracias a mi tocayo Israel, por su tuit y la discrepancia conmigo esta mañana que me ha hecho empezar a pensar en este tema.

martes, 16 de octubre de 2012

Los papás del 15M

Según el DRAE, la primera acepción define la palabra huelga como: "Interrupción colectiva de la actividad laboral por parte de los trabajadores con el fin de reivindicar ciertas condiciones o manifestar una protesta".

Por tanto la huelga que ha convocado el Sindicato de estudiantes y apoyada entre otra por la CEAPA, confederación española de asociaciones de padres y madres de alumnos (CEAPMA) es como mínimo una broma de mal gusto. Primero, los alumnos no pueden hacer huelga, pueden hacer novillos y pueden perjudicarse a sí mismos.

No tenemos bastante con que alumnos de secundaria o FP que secunden la "huelga" si no que hay padres sean de CEAPA o no, tampoco llevarán a sus hijos al colegio estos días. Eso son unos padres responsables, sí señor. En España, la escolarización es obligatoria y se persigue a los padres que practican el homeschooling por dejación de sus funciones y abandono, que ya es decir, cuando en muchos casos son padres que precisamente se preocupan muchísimo por la educación. Sin embargo, hay otros padres que no llevarán a sus hijos durante tres días al colegio por motivos políticos y luego dicen que se preocupan por sus hijos.

Además, hoy mismo ha salido un informe de la UNESCO donde vuelve a sacarle los colores al sistema educativo español. El problema es la excesiva politización de la educación donde cada vez más las aulas son centros de adoctrinamiento donde se mal enseña a no-pensar y se pasa de curso a curso sin pena ni gloria. Ya está bien de hablar de recortes cuando hay países que gastan lo mismo o menos que nosotros en educación con mejores resultados.

Urge que la responsabilidad de la educación vuelva a los padres, que no se limiten a aparcar a los niños hasta los 16 años, urge que sean los padres los que elijan el colegio y no al revés, urge que comience el cheque escolar y comience la despolitización de la educación. Así y sólo así comenzará a mejorar la educación española. Si no, seguirán saliendo de la escuela pública generaciones del 15M pidiendo más Estado, porque todavía tenemos poco.

martes, 2 de octubre de 2012

Narco-Andalucía

Ayer se (o antes de ayer) se conoció la noticia del cuarto robo en un depósito de drogas en Andalucía, sí señores, el cuarto. Dos en Sevilla, uno en Málaga y el último en Cádiz. Estamos acostumbrados a escuchar hablar de México, de su narcoEstado, de su corrupción de jueces, policías y políticos. De cómo el veneno de la droga ha gangrenado todos los resortes contra las drogas. Pues bien, en menor medida, esto también está pasando en Andalucía.

¿Alguien cree normal que en cuatro lugares distintos se haya robado cientos de kilos de droga sin que nadie se haya dado cuenta? Sin ir más lejos el último robo fue de casi 300 kilos, eso seguro que son unos cuantos paquetes. Fuentes directas de la policía aseguran que quien robó la droga conocía bien el lugar, y la verdad es que de esto no cabe duda.

Hay que tener en cuenta lo que cuesta la persecución y captura de traficantes, más el almacenamiento de toda esta droga, no sólo en términos monetarios, si no de policías honrados que se juegan la vida para que luego todo esto desaparezca y los detenidos se vayan de rositas, pues sin pruebas no se puede juzgar el delito.

Ante esto, hay dos posibles mejoras. La primera sería intentar mantener el "statu quo", persiguiendo el tráfico de drogas, pero no almacenándolas, si no guardar una pequeña muestra para análisis posteriores y destruyendo el resto, como ya se produce en Estado Unidos. De este modo se minimizaría la corrupción de forma drástica, ya que esa droga desaparecería para siempre de la circulación.

La segunda, más drástica, por supuesto, es el comienzo de la legalización de las drogas, lo cual no sólo disminuiría la corrupción por esta causa si no que también reduciría el derroche de recursos humanos y materiales que supone su persecución, haría mejorar la calidad de las drogas y bajaría el precio de las mismas. Ya sé que esto puede resultar chocante para muchos, pero tenemos un país tan cercano como Portugal, donde desde 2001 se legalizaron y ahora tiene uno de los índices de consumo más bajos.

Lo normal a día de hoy sería que adoptaran la primera solución, pero además, habría que investigar qué está ocurriendo en Andalucía y los que tienen la obligación de velar por el cumplimento de las leyes.